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  • Piel Alterna

Fotografía y desnudos: el arte de ser vulnerable


Texto y fotografía por Ana Harff

En la Frontera



Cómo la fotografía se transformó en algo más que hacer imágenes

Aún recuerdo mis primeras sesiones de desnudo y una Ana llena de dudas, sin saber qué esperar. En mi cabeza era todo más sencillo: «Sos fotógrafa, solo tenés que estar allá y hacer fotos». Pero la práctica se mostró mucho más compleja. Con el tiempo, entendí que retratar a alguien conlleva una responsabilidad que va más allá de saber fotografiar, tiene que ver con saber estar presente, prestar atención y, especialmente, estar genuinamente interesada con la historia ajena.



Así fui yendo, de sesión en sesión, sumando fotos, experiencias, historias. Dicen que el desnudarse frente a la cámara no es solo un acto físico, es un acto de también desnudarse frente al desconocido y por algunos instantes saberse vulnerable y no temer a esta vulnerabilidad. Quizá suene cliché, pero yo lo sé muy bien, lo siento con una verdad intensa. Desnudarse frente al lente para mí tiene que ver con intentar, por algunas horas, ser parte de la historia de las mujeres que tengo frente a mi lente.



Me di cuenta también del elemento terapéutico que me trajo la fotografía. Después de tantos años de conocer nuevas historias de mujeres y escucharlas, terminé, de a poco, juntando algunas piezas perdidas que tenía en mi propia historia. Para nosotras, mujeres, es casi inevitable no pensar en la relación que tenemos con nuestro cuerpo como un capítulo aparte de nuestra vida, la mayor parte del tiempo no es una historia amigable. Sufrimos con la eterna insatisfacción de buscar la dicha perfección. Aun sabiéndola imposible, la buscamos igual.



La fotografía me obligó, en cierta medida, a enfrentar a mis fantasmas del descontento hacia mi propio cuerpo, ese fantasma que viene en forma de espejo, de piel «extra», de piernas gordas, de marcas, de celulitis. Nuestro cuerpo es herida de guerra. Y la fotografía ahí, a mi lado, intentando mostrar un nuevo camino posible, más amable, más ameno, un lugar en el espacio donde yo sentía que podría admirarme a mí misma con todas estas marcas aparentes.



Fotografía es también inventar ese mundo propio con una nueva mirada, permitirme ver mi cuerpo e intentar contar una historia distinta, donde nuestros kilos «de más», nuestras celulitis, nuestras marcas, sean solo marcas de existencia y no sufrimiento. Un camino posible de libertad es uno en donde genuinamente nos queremos así como nos vemos. Y siento que la fotografía puede tener un gran rol que jugar en todo esto.





Ana Harff

Ana Harff es una fotógrafa nacida en en Río de Janeiro. Actualmente reside en Buenos Aires. Se encuentra cursando la carrera de Antropología por la Universidad de Buenos Aires y, en Brasil, cursó Comunicación Social por la Universidade Federal do Rio Grande do Norte. Su trabajo con la fotografía pone en perspectiva el cuerpo como centro del mensaje, en especial el cuerpo de las mujeres y su representatividad. Su trabajo nos habla sobre las infinitas posibilidades del desnudo en tanto herramienta política y transformadora, así como sobre cuáles son las historias por detrás de estos cuerpos diversos. En la actualidad, se dedica a dar clases de fotografía analógica, fotografía de desnudos, técnicas experimentales y a trabajar en proyectos personales.


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