Buscar
  • Piel Alterna

El Club de los Rebeldes


Texto por Sebastián Rivero. Fotografía por Virginia Mesías

Esquinas del Arte


Son las tres de la tarde y en un edificio del centro de Montevideo se junta a afilar sus plumas El Club de los Rebeldes, un taller de escritura creativa para personas mayores. Personajes de saco y labios pintados de rojo toman asiento, desenfundan sus cuadernos y se ponen a escribir. La consigna es sencilla, descifrar el acertijo literario que el azar les tendió sobre la mesa. Cada rebelde busca la rima, desordena las palabras, tacha, revuelve, se sumerge en su historia personal para descubrir una pieza de la gran historia colectiva del Uruguay. La belleza brota.


El Club es un espacio de libertad, de verso retobado, rebelde, recién parido. Un lugar donde lo único que hay que hacer es imaginar. Hay quienes escriben por primera vez en setenta años y hay quienes ya publicaron varios libros; quienes vienen para despabilar las ideas y quienes vienen porque la calle es su casa y en invierno está fría. La pulsión de escribir los coloca a todos en el mismo punto de partida: escuchar el disparador creativo que aporta el docente para hacerlo crecer con su propio estilo. La importancia de tener un proyecto a esta altura de la vida es un acto imprescindible, humano. Encontrar la pasión y la valentía para compartir sus experiencias y fantasías, permitirse jugar a ser el suicida, la asesina, el joven que se enamora, la mujer que recorre el mundo, el niño que pilota el avión, las mujeres y los hombres que abrazan la vida.


El Club de los Rebeldes abre una vez a la semana, es gratuito y tiene capacidad para veinticinco personas. Es, fundamentalmente, un espacio de expresión por la palabra y contempla en primera instancia la lectura, la musicalidad y la expresión escrita. El principal objetivo es brindar un espacio de contención y abrir caminos de exploración a nuevas formas de escribir y leer. Desde este lugar nos vinculamos como lectoras y lectores con los textos, sus autoras, autores y el entorno. La lectura y el juego son el sostén de esta experiencia que toma la palabra como arcilla fundamental. La audiencia segura de cada martes está conformada por personas de sesenta a noventa años, que suben hasta el tercer piso para emocionarse, para describir una época que ya no es.


Nery, integrante del Club dice: «Es un lugar donde reinan el respeto, la unión y la comprensión. Todos aportamos algo. Todos somos creadores y la imaginación nos hace hacedores de cuentos y de poesía. Me siento libre y espontánea compartiendo lo que escribo». Rosa cuenta que viene al taller porque le gusta mucho la literatura, su propósito es aprender a desarrollar lo que siente y expresarlo de forma escrita. Dante reflexiona sobre la importancia de estar activo a esta edad; tener lugares donde confrontar, charlar y expresarse es de vital importancia. Alicia dice: «Llegué al taller por recomendación y me quedé por elección. El espacio me brinda lo que estaba buscando y necesitando: juntarme con personas de mi edad en un entorno ameno».


Myriam lo ve como «una experiencia sanadora donde volcamos nuestras vivencias e historias personales. Un encuentro donde reinan la tolerancia y la alegría. Nos reímos mucho, porque también tenemos sentido del humor y ganas de vivir con plenitud». Alfredo, en su libro Las delicias de la sanación, dice, «¡Qué lástima! no tenía el papel en la mano y el verso que anima fatal, voló en vano. Quedó como un presagio mutilada la azul armonía, sin el canto ni el adagio de ese son que estremecía. Apenas rescato la memoria de su esencia mutilada casi al fin de mi historia cuando ya no soy nada».


Juntarse es un acto de rebeldía para tocar la palabra y para que el lenguaje no se adormezca. Lo desafiante en el taller es lograr tender puentes, es asumir el riesgo que implica escribir, todo el tiempo se producen vaivenes que sacuden la supuesta tranquilidad. Es casi la hora del rezo, el sol se esconde por el tragaluz y los personajes bajan la escalera. La próxima semana tendremos motivos para juntarnos y agradecerle al santo de la estampita.



39 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

MuertaViva